martes 22 de abril de 2008

Demasiado viento este fin de semana

Mucho viento, sol, hasta lluvia, de todo.

El viento te limpia, te pega, te acaricia, te despeina, te obliga a andar de una forma especial, inclinado hacia delante, con el pelo revuelto y la ropa volando hacia atrás.

Y si te da por la espalda, te empuja, te levanta casi, tu sombra recoge tus pelos revueltos, la casi precipitación al andar, te levanta el cuello de la ropa y te moldea el cuerpo.

Pero con el viento hasta se te pueden saltar las lágrimas. Me gusta